martes, 4 de septiembre de 2007

Vuelvo a la carga


Tenía este espacio un tanto olvidado, como olvido tantas cosas preciosas y extrañas que esta vida guarda en el interior de su cáscara dura. Mi mundo, tan pequeño e intrincado como el de todos vosotros y vosotras(imagino) siente y desea. Y así busco con la ayuda de las palabras un rincón en el que expresar lo que se me pasa por el alma.


Me propongo colgar en esta habitación vacía historias que me nazcan, sueños que repesque al despertar y algún que otro pullazo para los que se lo merezcan ( y hasta para los que no).


Empiezo con uno que escribí hace tiempo y que compartí en una reunión de locos que se juntaban para pasar el rato leyendo, cantando, desvariando.



PALABRAS PROHIBIDAS
Casi no me queda tiempo, ni aire, ni saliva que engrase este habla cascado y débil. Ahora, cuando más las necesito, me faltan las fuerzas...
Pero, aun así, debo contarlo, tengo que hacerlo saber para que se conozca más allá de estas enmohecidas paredes, que son mi prisión y serán mi tumba.
¡Qué ironía! Ahora, siento este impulso irrefrenable. Ahora que nadie me escucha...
Pero, no me morderé la lengua. Al contrario, le daré rienda suelta a través de la tinta de esta pluma que hace cosquillas a un papel generoso, siempre dispuesto a dejarse preñar por la magia de las palabras.
Sí, de las palabras.
¡Ah!, ¿A que a vosotras, personas lectoras de este texto extraño, no os asustan las palabras?
Entonces, preparaos para escuchar un puñado de ellas. Y no cualesquiera. Se trata de una selección de vocablos marcados. Y no precisamente porque carezcan de importancia.
En realidad, me estoy refiriendo a cuatro palabras que....
Sí, estoy decidido. Las voy a dejar escritas pase lo que pase. Tal vez, termine por cubrirlas el polvo. O quizá, alguien las halle tapiadas por la lógica paralizante que impera en un mundo al que ya se le ha olvidado cómo late un corazón.
Estas cuatro palabras se las dejo en herencia a quien todavía conserve un alma sensible, un espíritu insumiso. En esta sencilla sentencia reside mi última voluntad, el testamento que aquí queda para las generaciones venideras.
Alguien dirá que me dedico a escupir contra el viento, lanzando piedras contra el cielo. Y tal vez no le falte razón.
De todos modos, estoy persuadido. Aprovecharé que nadie puede parar mi mano temblorosa.
¡Qué empiece el Carnaval de las palabras prohibidas!

Empezaré por el final.
Muerte: Sí, ya sé que me dirán que su repetición, como un goteo brutal, es una de las señas de identidad de los informativos de TV. No lo niego, sin embargo, en realidad de lo que se habla es de muertos: "20.000 muertos en Irak"; "1.000 muertos en el Estrecho"; "105 muertos en las carreteras esta Semana Santa".
La muerte se conjuga en tercera persona (él, ella, ellos... los muertos) y así se conjura el mal fario.
Sin embargo, pocas veces oiremos hablar de la muerte desnuda, cercana, hermana y compañera que nos espera a la vuelta de cualquier esquina. A todos y todas, sin excepción. Es de mal gusto mentarla. Yo la quiero reivindicar. Miremos a la muerte a los ojos y sabremos que no es tan mala como la pintan.

Viejo: Claro. Si la muerte no está bien vista, lo viejo, su antesala, menos aún.
Parece que los dos forman parte del mismo ‘pack’. Viejo y caduco; viejo y enfermo; viejo y pasado de moda.
Viejo es una palabra a la que se le coloca junto a malas compañías. O, directamente, se niego su existencia porque suena fea.
De lo que nos hemos olvidado es que también, viejo es sabio, experimentado, añejo...
Yo soy viejo. ¿Y qué? No pertenezco a la tercera edad, ni soy una persona mayor, ni siquiera un anciano.
Muchos no se acuerdan de que los viejos somos la memoria del mundo.
No siempre nuevo y joven son sinónimos de mejor. Muy al contrario.
¡Viva lo viejo y los viejos!
Fraternidad: Otra palabra que parece que se inventó con la Revolución Francesa. Se acuerdan del famoso: Libertad, Igualdad, Fraternidad... Y que allí murió.
Ni siquiera se le ha permitido pervivir como a sus hermanas. Aunque sólo sea para servir de coartada a quienes sueñan con exterminar la libertad e impedir que algún día respiremos igualdad.
A la palabra fraternidad se la ha encerrado en los templos religiosos. Sin embargo, si la repites, y acabas por creértela y practicarla, se transforma en una medicina muy efectiva contra la frustración y el individualismo.

Revolución: Y para terminar he dejado a mi amiga. La más deseada de todas. De la que siempre hablamos pero no somos capaces de hacerla ni en las cosas más pequeñas y sencillas de nuestra vida. Madre de los ideales, hermana de la fraternidad, prima de la locura.
Algunos banqueros la han convertido en el nombre de un hipoteca. Otros creen que es una canción de los Beatles y, los más indocumentados, sólo la han oído en relación con el mundo del motor.
Revolución es la palabra proscrita por excelencia. Démosle una oportunidad. Aunque sea en nuestro interior.

Lo escrito, escrito está.
Ahora, en el último suspiro que retengo a su pesar, proclamo con entusiasmo:
"¡Viva la fraternidad de lo viejo!. ¡Revolución o muerte!".
O, si lo prefieren:
"¡Viejo!, la revolución no hay que buscarla en la muerte, sino en la fraternidad".

martes, 17 de abril de 2007

Ya era hora


Por fin el sentido del humor llega a la política. Y lo que me pone más contento es que lo ha hecho en la de mi ciudad: Rivas. Ayer me enteré por 'Aquí hay tomate! Andaba yo repantingado delante del televisor, tras una copiosa comida, con ganas de dormirme definitivamente y olvidarme de cuan mísera es la gente, a veces, cuando me sorprenden con una campaña política diferente. Yo ya conocía que el lema de IU Rivas era 'Somos diferentes!, pero no llegaba a entender por qué. Ahora sí sé que querían decir.

Ya está bien de tanto descerebrado gritón e insultón. Me estoy refiriendo sobre todo a esos señores tan finos del PP que han olvidado los buenos modeles que aprendieron en exclusivos colegios de curas. Zaplana, Acebes, Rajoy y su pandilla ya nos tienen hasta el gorro con tanta descalificación que suena a hueco. Y sus contrincantes no se quedan al margen. Pepiño Blanco, en su habitual papel de insultador oficial, le da réplica a las lenguas viperinas del PP. Vamos, que no distingo, después de una mano de insultos, quién es quién.

En la pequeña política local de Rivas, los señoritos del PP andan a la gresca entre ellos. Ya se han dividido por tres, en vez de seguir el consejo de Burt Simpson (que no hubiera estado tampoco nada mal) de multiplicarse por cero. En el PSOE, un tal Magadán, que tiene más caras que José Luis López Vázquez en su buena época (ya he visto como siete carteles diferentes en los que aparece: con corbatea, con camisa de leñador, diciendo lo que ha hecho y dándose un sobresaliente, prometiendo lo que nunca va a hacer...).

En fin, que estos chavalines de IU me han caído simpáticos y que los voy a votar. Además la ciudad está hecha un pincel y aunque han metido alguna pata, en general no lo han hecho nada mal.


Ah! por cierto, el de la foto es Pepe Masa, el alcalde de IU de Rivas, cuando estudiaba en su colegio de Alía (Cáceres).

jueves, 29 de marzo de 2007

Échale un vistazo


En mi ciudad, Rivas, no dejan de pasar cosas interesantes. El domingo pasado inauguraron un paque alucinante al lado de mi casa. Un paseo muy bonito, con rías, juegos para los enanos y un carril bici que lo recorre de punta a punta.


Esto pasa en Rivas. ¿Y en Madrid? Esperanza Aguirre se hace fotos jugando al padel, pisando con sus medias de cien euros la pista de una cancha en la que tenía que haber un parque. Y encima, tiene el morro de decir que los vecinos de Chamberi estarán contentos porque su calidad de vida ha mejorado. Se refería al campo de golf que ha sustituido al parque que prometió el PP en el terreno de las pistas deportivas del Canal de Isabel II.


Son dos caras muy distintas de la política. En la del Ayuntamiento de Rivas, en concreto, en la que ha desarrollado la gente de IU local, sí que creo. Vale la pena echarle un vistazo a la web que acaban de sacar. Está muy chula y además te cuentan lo que hacen.


Ésta es la política con la que no se vomita. La que se preocupa de los problemas de la gente: vivienda, eduación, medio ambiente, deportes, etc. Ya tienen mi voto.

lunes, 5 de marzo de 2007

A la luna no se la eclipsa


El sábado tuvimos un pedazo de eclipse de luna de dimensiones cósmicas. Yo, en Rivas, con la luna todavía llena como telón de fondo, estuve viendo un espectáculo de siete chavales brasileños, recién llegados de Río de Janeiro, que me interesó bastante más que ‘el gran acontecimiento’. Teníamos un día primaveral en mi ciudad y los siete meninos (una chica entre ellos) nos dieron una exhibición maravillosa de break-dance, hip-hop, danza contemporánea y danza-teatro, todo metido en la batidora de lo que la calle enseña. Los que estábamos allí asistimos alucinados a la fuerza del arte (seguro que los puretas que sólo hablan de belleza cuando se pasean entre las alfombras del Palacio de la Ópera o del Auditorio Nacional, a esto no le llaman arte) que emerge de la necesidad.

Uno de los chavales, después de trepar a un muro de tres metros graffiteado en el que se podía leer ("el 60% de los jóvenes que vivimos en las barrios de Río hemos sufrido en algún momento la brutalidad policial"), y tras recibir un ‘cubazo’ de agua helada, cantaba a capela con la voz rota el himno nacional brasileño, mientras sus colegas le acompañaban con los sonidos rítmicos, guturales, que emplean los raperos para darle un contrapunto a la canción.

Y yo pensaba: qué poco se necesita para convertir la basura (la que se deben tragar estos chavales todos los días de su vida, la que le mete en su existencia una sociedad egoísta y criminal) en belleza cargada de un fuerte componente reivindicativo.

Aunque corran malos tiempos para la lírica, todavía nos quedan muchas islas de belleza hacia las que navegar.

jueves, 22 de febrero de 2007

Aventajados en globalización


Las reglas de la globalización, la de la pasta, están puestas desde hace muchos siglos. Lo que pasa es que ahora se hace con más 'charme'. Vamos con una elegancia que se iguala al descaro con el que se nos trata a la masa. Y me explico.

Sabéis que la banca española ha triplicado sus beneficios en sólo seis años. Sí, ya sé que hay realidades inmutables que no se pueden ni se deben discutir. Pero a uno le entra un cierto sofoco que estos señores exprimidores del bolsillo ajeno encima se pavoneen de su saqueo.

Otra de la misma clase. PRISA ganó en 2006 sólo 229 millones de euros. Vale, están en su derecho. O no. Sobre todo porque son adalides de la izquierda justa, esa que propaga los beneficios (sociales) del Estado del Bienestar. Una empresa que organiza una campaña de promoción, en la que se regalan cochazos y lofts a cambio de que los (otra vez) beneficios de la campaña vayan a parar a UNICEF. Que generosos...

Y mientras, los jueces mandan tres años a la trena a dos obreretes de los astilleros de Gijón, Cándido López Carnero y Juan Manuel Martínez, que como delito mayor tienen el haber sido acusados de romper una cámara de vigilancia, en el fragor de una movilización sindical que protestaba por los despidos masivos generados por la reconversión industrial del norte. Estos dos hombres inspiraron la historia de 'Lunes al sol', la estupenda película de Fernando León de Aranoa, que protagonizó Javier Bardem. Como mola. ¿Dónde está la justicia del Estado de Derecho con el que se llena la boca de mierda a Zaplana, Rubalcaba, Acebes, López Aguilar y toda la caterva de seres falsos y mendaces que pueblan el teatro de la política nacional.

Pues si os parece poco esto, ahí va el resto: Hoy dice la prensa que la Comisión Europea va a multar a un cártel de fabricantes de ascensores por pasarse una pila de años poniéndose de acuerdo para colocar los precios de sus servicios por las nubes. Como no había competencia ni ley que les metiera mano, ellos se lo guisaban y se lo comían. Ah, sí. Estos no van a la cárcel. ¡Faltaría más!

Sólo nos queda marcharnos a escuchar las exquisitas canciones de Jorge Drexler, al auditorio de Comisiones Obreras, el viernes a las 22.30. Con sus melodías susurrantes y sus letras tan reales como duras, voy a tratar de olvidarme de que la realidad nos la pintan como quieren, los que controlan los hilos del poder, y al resto de los mortales nos queda rabiar, o desahogarnos en un blog. Bueno, algunos también luchan. Bien por los que luchan.

lunes, 19 de febrero de 2007

¿Para qué sirve una Constitución? ¿Y un Estatuto?

Lo del Estatuto que se lo pregunten a la mayoría de los andaluces que han pasado olímpicamente de ir a votar el fin de semana pasado.
Y en cuanto a la Constitución... Para que los señores que la promuevan queden en los anales (ahí, en los más profundo, oscuro y apestoso) de la Historia. O, quizás, para que el poder laico imite al religioso y nos coloque una serie de mandamientos que, igual que ocurre con los eclesiásticos, nuestros gobernantes sean los primeros que “no respeten ni hagan respetar”, por mucho que lo juren cuando juran la ‘Carta magna’ el día de su nombramiento.

Mira para que sirve la Constitución en el caso del derecho a la vivienda. O en cuando miramos la defensa de que toda persona tenga un trabajo digno. O en la defensa al derecho a la vida (que se lo pregunten a las mujeres asesinadas por sus parejas). Y qué decir de la igualdad en el acceso a la educación, cuando si eres extranjero (pobre) no vas a poder entrar en ese colegio concertado (que todos pagamos y sólo unos pocos, los que decide la dirección del centro, disfrutan).

Eso sí, en el caso de la garantía a la propiedad privada todo se respeta y pobre del que no lo haga porque le caerá el peso de la ley con todo su poderío.

Y no sólo pasa en España. La Europa del confort y la mentira defiende en el artículo 21 de su Constitución la ‘No discriminación’ ( “Se prohíbe toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo, raza, color, orígenes étnicos o sociales, características genéticas, lengua, religión o convicciones, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, pertenencia a una minoría nacional...) y en su apartado en el 22 la ‘Diversidad cultural, religiosa y lingüística’. Que se lo pregunten a los inmigrantes que se hacinan en los suburbios de Marsella o de Liverpool.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Que se quiten la máscara o que se los trague el Carnaval

En mi ciudad, en Rivas, el carnaval es una fiesta. ¡Hasta a algún fanático ripense (es nuestro gentilicio) se le fue la olla y dijo que esto era ‘Rivas de Janeiro’.
Pues ahora que el personal se pone la máscara, a mí lo que me cantan las tripas es que de una vez y por todas le gritemos en la jeta a nuestra clase política ¡que se quiten la careta!. Sí ya sé que no se pueden pedir peras al olmo, sea juez o sea estrella de la radio, pero yo, como soy un ingenuo incorregible me empeño. Y me empeño.
Cómo estaría la cosa si a todos esos personajillos que van con la boca llena de ‘la verdad’, les respondieran sus votantes exigiéndoles que, aunque sólo sea en Carnaval, en vez de ponerse careta y disfraz, que se lo quiten.
Imaginaros que a Jiménez Losantos, a Pedro Jeta (a éste le va la idea que ni pintada) Ramírez o a José Ramón de la Morena, la gente le hace el vacío el viernes y, para que se dé por aludido, todos se colocan una careta y le piden que se quite la suya.
Tenemos demasiado miedo a ‘esos señores importantes’ (como cantaba Rosendo con Leño en la mítica ‘Que tire la toalla’). Nos tenemos que movilizar para ponerles con el culo al aire, para que oreen sus contradicciones, por muy hediondas que resulten.
Pues eso, a ver si cunde el ejemplo.